Riego por goteo

Una gran parte de las superficies cultivables de España gran parte del año sufre insuficiencia de precipitaciones, esto cada vez es más frecuente y se presentan en el momento menos propicio para los cultivos.Tratando de contrarrestar estas situaciones se diseñan técnicas que pretenden ser cada vez más eficientes en el manejo y conservación del agua.

Una de las de mayor éxito, muy aceptada y utilizada, es la de riego localizado, que consiste en suministrar el agua de modo que sólo moje una parte del suelo de cultivo, aquél donde se desarrollan las raíces.

Además de la aplicación de agua al suelo, este sistema posibilita el aporte de los fertilizantes necesarios. Es aconsejable el suministro frecuente de agua, y en cantidades relativamente pequeñas, es decir, que el número de riegos en una campaña pueda ser elevado aportando cada vez una cantidad de agua y fertilizantes relativamente pequeña. Se pretende con esta metodología que el agua y los nutrientes estén disponibles en el suelo en las condiciones óptimas para ser extraídos por la planta, y en un nivel prácticamente constante, sin fluctuaciones que puedan afectar la producción final del cultivo.

Características generales:

  • No se moja todo el volumen de suelo que el sistema radicular de la planta podría explorar.
  • Para satisfacer las necesidades de los cultivos se utilizan pequeñas dosis de riego, que se aplican con alta frecuencia.
  • El régimen de humedad del suelo se ve modificado: el suelo constantemente se mantiene con una humedad cercana a la capacidad de campo.
  • Es un riego orientado a satisfacer las necesidades de la planta y no a la recarga del suelo.